El ocre es un color que evoca la tierra, la arcilla y los tonos cálidos de los edificios históricos florentinos bañados por la luz del sol.
Es un color que transmite estabilidad, equilibrio y una inmediata sensación de familiaridad.
La habitación ocre nació de esta inspiración, ofreciendo un ambiente acogedor y luminoso, diseñado para que cada huésped se sienta inmediatamente en armonía.